martes, 18 de octubre de 2011

TRANSPORTE (y 2)


No acabo de reconciliarme con la desaparición prácticamente total de las bicicletas en India. Es verdad que en las poblaciones más pequeñas siguen existiendo en cantidad, sobre todo siguen funcionando los ricksaw, pero en las ciudades la moto ha tomado la calle. Miles, cientos de miles circulan con los más extraños artilugios sobre la cabeza de los conductores. Se llevan la palma los sijs, que sobre el turbante se colocan gafas, pañuelo para la nariz y demás apósitos, como si con eso fueran a salvar la vida después del trastazo.
Pero lo más emocionante fue la escena de arriba: padre y sus seis hijos en la motocicleta. Sonrientes, encantados de verse fotografiados, y seguros de llegar a clase a primera hora.
Tras ellos el tipo que lleva los caramelos de azúcar en la bici, apilados como si fueran de piedra, o las mujeres adornadas con todo tipo de joyas y hacinadas en el carromato camino del mercado del martes en Jaipur, tuc-tuc con un hombre sentado que lleva en brazos a su motocicleta al taller, autobús rebosando gente desde la baca a las ventanillas, el que duerme sobre los ingentes montones de paja que lleva un carro arrastrado por elefantes...
En fin, la vida que pasa a todo trapo, mientras el chófer sólo pensaba en llegar a casa y ver cómo su mujer se había pintado las manos con henna. Le regalé flores para ella, y, efectivamente, a las 7 de la tarde, después de 12 horas de viaje, entraba en el hotel de Delhi.
Puntualidad británica y casi todos contentos.,


1 comentario:

  1. que estupenda la moto!!! que bonitos los chicos!!! me encanta la foto.

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